Abogado renunció a la defensa de imputado por abuso sexual

Compartir:

07-08-2016 | JUDICIALES | RICARDO CALVO ARRAZOLA
Abogado renunció a la defensa de imputado por abuso sexual

“Me impide ejercer una defensa adecuada porque es un delito intolerable” dijo Ricardo Calvo Arrazola, que llegó a tribunales para representar a un empleado municipal y su padre, acusados por agredir a una joven en la esquina del Cullen.

Una pelea que involucró al menos a cinco personas este miércoles por la tarde, a pocos metros del Hospital Cullen, y que derivó en la detención de un empleado municipal que estaba armado, su hermana y el padre de ambos, tuvo su correlato judicial el viernes en tribunales, cuando al momento de celebrarse la audiencia imputativa, el abogado que los patrocinaba renunció a la representación del mayor, al enterarse que estaba involucrado en un delito de índole sexual contra una menor.

“Cuando hacen la imputación y se hace referencia de un delito de índole sexual, le informo al juez que por principio no defiendo causas que tengan que ver con cuestiones sexuales”, dijo el abogado Ricardo Calvo Arrazola, no obstante dejó en claro que esto no implica “dar por acreditado los hechos que se le atribuyen”.

Por otra parte, ratificó que “sí continuaré defendiendo a los hermanos que intervinieron en los otros hechos”, porque el padre “ya tiene un defensor público”.

La acusación

El planteo se suscitó inmediatamente después de que el fiscal Daniel Filippi formulara ayer al mediodía las atribuciones delictivas para los dos hombres que, junto con una mujer, habían sido detenidos el miércoles en su casa del barrio Chalet. Cabe destacar que la mujer, se encuentra imputada por el delito de “lesiones leves dolosas” y recuperó la libertad a las pocas horas.

Los dos hombres en cambio, quedaron detenidos a disposición del fiscal, dado que al delito de lesiones leves se sumaron otros más graves; y surgió una nueva denuncia en la que se acusa al mayor de un presunto abuso sexual simple contra una vecina de 9 años.

En cuanto al hecho que fue motivo original de audiencia refiere a una denuncia e intervención policial ocurrida el miércoles 3 de agosto, cerca de las 19, cuando una mujer de 38 años, su marido y su hijo de 7 años se dirigían al Hospital Cullen donde el hombre tenía un turno para ser atendido.

“Un par de disparos”

“Iban por la avenida J.J. Paso y en la intersección con calle San Lorenzo son abordados por el más joven de los dos hombres. Se produjo un altercado porque la mujer que luego fue agredida habría tenido diferencias con la hermana de éste, es decir que la víctima los conocía a los tres”, detalló el fiscal Filippi.

Finalmente “se concreta la agresión en la vereda oeste de la avenida G. Freyre, casi esquina con Juan de Garay”, frente al histórico bar El Parque y el Liceo Militar General Belgrano, a pocos metros del Hospital Cullen.

“En una moto y una camioneta Ford Courier se bajan padre e hijos y empiezan a agredir a la mujer”, hasta que “el más joven amenaza al marido de la mujer apuntándole y diciéndole que le iba a pegar un tiro”. En esas circunstancias “efectúa un par de disparos y el hombre que estaba acorralado sale corriendo al Cullen, mientras la mujer era agredida con golpes de puño y con un elemento contundente”

Secuestro del arma

Los presuntos agresores se dan a la fuga, pero con las indicaciones aportadas por la víctima los uniformados se dirigieron a un domicilio de Santiago de Chile al 1000, donde hallaron la camioneta de tipo utilitario y la moto en la vereda y el portón de la casa abierto.

La policía se entrevista con el más joven de los hombres, que es quien autoriza la requisa en la que se le secuestra el arma presuntamente usada para cometer el ataque.

Como resultado los dos hombres fueron imputados en una audiencia presidida por el juez Nicolás Falkenberg, como presuntos autores de los delitos de “lesiones leves dolosas” y “abuso sexual simple” al mayor; y “lesiones leves dolosas”, “amenazas calificadas por el uso de arma de fuego”, “abuso de arma de fuego” y “portación ilegítima de arma de guerra” para el empleado municipal de 27 años. El lunes a las 10.30 será la audiencia para el tratamiento de la cautelar, donde se espera que el fiscal solicite la prisión preventiva para ambos.

“Delito intolerable”

Ya en sede policial, cuando los hombres estaban detenidos, una nueva denuncia contra el padre del empleado municipal llevó al fiscal Daniel Filippi a solicitar el secuestro y análisis del celular del hombre de 56 años, donde habría fotografías comprometedoras en cuanto a un presunto abuso sexual de una menor.

Mientras tanto, “con los datos de la víctima llegamos a una familia vecina de los imputados, donde vive una menor de edad. Entrevistamos a los padres que tienen una relación de amistad con los acusados y prestaron conformidad para que la nena fuera entrevistada por la psicóloga policial”, producto de lo cual se habría confirmado la agresión sexual.

Sobre el caso, el abogado Ricardo Calvo Arrazola explicó que “son clientes míos de toda la vida, por eso me presenté a defender a los dos, pero cuando el fiscal imputa el delito de abuso sexual simple le digo al juez que voy a defender sólo al muchacho. Ahí mismo se notifica al defensor oficial que va a ser quien lo va a representar el lunes a las 10.30 en la audiencia de prisión preventiva”.

Ante la consulta de por qué renunció a la defensa, el letrado fue terminante en cuanto que “Me impide ejercer una defensa adecuada porque es un delito intolerable”.

Legítimo usuario

Uno de los imputados, un empleado municipal de 27 años, fue acusado por la portación de una pistola 9 mm que estaba registrada a su nombre y de la cual es legítimo usuario, informaron desde la fiscalía.

En tal sentido, el defensor Calvo Arrazola adelantó que ante el inminente pedido de preventiva, “la idea es que quede en libertad, o con una prisión morigerada, al cuidado de la madre, por ejemplo”. Destacó que el imputado “tenía la tenencia del arma” por lo cual “la pena es muy baja” para este delito, sumado a que “no tiene antecedentes judiciales”; en definitiva “es muy probable que en caso de ser declarado responsable la pena sea en suspenso y no de cumplimiento efectivo”.

También aclaró que su cliente es titular de la pistola 9 mm secuestrada y que el arma está “debidamente registrada”. En cuanto al accionar delictivo atribuido dijo que “efectuó un solo disparo al piso” y “no lo hizo contra ninguna persona”, sino que “intentó amedrentar” a los que estaban ahí “para evitar” una pelea mayor.

El dato

Otra versión

Como medida probatoria “voy a pedir el secuestro de las cámaras de seguridad de la Municipalidad de las inmediaciones para acreditar que fue una pelea entre familias, que hace años tienen inconvenientes entre sí”, dijo el abogado Calvo Arrazola. Es más, trajo a cuento una vieja denuncia penal en la que la hermana del detenido fue agredida en 2013 por esta chica que ahora se dice víctima, está la denuncia y en esa oportunidad mi clienta fue molida a palos”, refirió.

Fuente: SM – El Litoral

Salir de la versión móvil