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A tres años del atentado a Charlie Hebdo en Francia

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08-01-2018 | INTERNACIONALES | ENTRE EL RECUERDO Y EL OLVIDO
A tres años del atentado a Charlie Hebdo en Francia

El aniversario no suscitó grandes movilizaciones, pese a que el país sufrió otros ataques fundamentalistas.

Macron, Hidalgo y un minuto de silencio frente al edificio de la redacción de Charlie Hebdo. Macron, Hidalgo y un minuto de silencio frente al edificio de la redacción de Charlie Hebdo.

Los franceses conmemoraron ayer con un homenaje oficial sobrio el tercer aniversario de los atentados jihadistas que sacudieron París en enero de 2015, en especial el de la revista Charlie Hebdo, y que marcaron el comienzo de una ola de ataques que provocaron 241 muertos y cientos de heridos. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, acompañado por la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, dirigió tres ceremonias sucesivas organizadas en recuerdo de las víctimas de Charlie Hebdo y del supermercado judío Hyper Cacher sin pronunciar ningún discurso para respetar la voluntad de las familias, que habían pedido sobriedad. Junto a su mujer Brigitte, miembros de su gabinete y el ex primer ministro Manuel Valls, el mandatario se desplazó en primer lugar hasta la antigua sede parisina de la revista donde a media mañana.

De ese homenaje participaron los integrantes de la publicación, que trabajan ahora en una dirección secreta, en un edificio custodiado con estrictas medidas de seguridad que consumen una parte importante de los ingresos de la revista por las amenazas de muerte que siguen recibiendo regularmente. El 7 de enero de 2015 los hermanos Said y Cherif Kouachi irrumpieron armados en la redacción del semanario, que ya tenía entonces protección policial y asesinaron a 12 personas, además de dejar varios heridos. Entre las víctimas figuran personalidades emblemáticas de Charlie Hebdo, como su director y dibujante Charb, los caricaturistas Cabu, Wolinksi, Tignous y el economista Bernard Maris. Tras la lectura de los nombres de los muertos, se procedió a la colocación de coronas de flores y los participantes en la ceremonia, con el rostro serio, guardaron un minuto de silencio. Después de que resonara el himno nacional, La Marsellesa, Macron conversó con las familias de las víctimas. La misma ceremonia se repitió unos metros más lejos, donde murió el policía Ahmed Merabet, asesinado por los hermanos Kouachi cuando intentaba detener a los yihadistas en su huida.

El homenaje oficial concluyó hoy poco después de mediodía, en la Puerta de Vincennes, en el extremo este de París, donde se encuentra el supermercado Hyper Cacher. El jefe del Estado y otras personalidades permanecieron unos minutos en la tienda. Los principales responsables de la comunidad judía en Francia también estuvieron presentes. El 9 de enero de 2015, mientras los hermanos Kouachi se habían pertrechado a unos 40 kilómetros de la capital en una nave industrial donde serían abatidos por las fuerzas del orden que los tenían rodeados, el jihadista Amedy Coulibaly asesinó en ese supermercado judío a cuatro personas y luego fue abatido por la policía. El día anterior, Coulibaly había matado a una agente de policía, Clarissa Jean-Philippe en Montrouge, en el sur de París. Esta joven policía, que acudió a asistir en un accidente de circulación, fue asesinada en plena calle por el 8 de enero de 2015. Hoy el ministro del Interior, Gérard Collomb, representará a Macron, de visita en China, en el homenaje a Jean-Philippe, la policía asesinada.«Ante lo peor, hace tres años, Francia mostraba que era fuerte porque estaba unida. No olvidemos nunca que somos una nación que permanece junta’’, tuiteó ayer por la tarde el jefe del Estado.

En lo que respecta a la investigación judicial de los tres ataques yihadistas de enero de 2015, la instrucción debe concluir próximamente y por ahora hay casi una quincena de personas imputadas, esencialmente por el apoyo logístico que ofrecieron a los hermanos Kouachi y a Coulibaly en la compra de armas y otro material, informó el diario Le Monde. No obstante, las acusaciones podrían quedar archivadas debido a las dificultades de la justicia gala para determinar si los inculpados conocían los objetivos de los atacantes.

Los atentados perpetrados hace tres años habían conmocionado a Francia -que llevaba dos décadas sin sufrir acciones terroristas de esa magnitud- y generaron una reacción popular inmediata y masiva que se plasmó en el lema “Je suis Charlie”, como defensa de la libertad de expresión y del derecho a la blasfemia, y en manifestaciones que sacaron a varios millones de personas a la calle, reseñó el periódico Le Figaro.

Sin embargo, este tercer aniversario no suscitó grandes movilizaciones, pese a que el país sufrió otros ataques fundamentalistas el 13 de noviembre de 2015 en París con un saldo de 130 muertos, y el 14 de julio de 2016 en Niza, con 86 víctimas fatales. Anteayer más de 1.000 personas participaron en el Folies Bergère, una de las salas de espectáculo de más renombre de la ciudad, en una jornada de música e intervenciones de intelectuales en defensa de lo que representó el lema “Je suis Charlie”.

Pero ayer apenas un centenar de personas se reunieron para recordar a las víctimas en la plaza de la República de París, en respuesta a la convocatoria del Movimiento por la Paz y contra el Terrorismo. «El alma de Charlie Hebdo parece desmoronarse, pero no podemos olvidar’’, declaró su delegado general, Alexandre Sebban.

El 11 de enero de 2015, más de cuatro millones de personas habían salido a las calles de las grandes ciudades de Francia, siguiendo muchos de ellos el lema «Je suis Charlie’’, en defensa de la libertad de expresión. En un mensaje publicado el domingo en Facebook, el expresidente Francois Hollande dijo que «no debemos olvidar nada de esos terribles días’’. Y agregó:«Francia puede estar orgullosa de haber actuado dignamente desfilando masivamente el 11 de enero con los dirigentes del mundo entero, en nombre de los derechos humanos y de la libertad’’.

Por su parte, el líder de la derecha francesa Laurent Wauquiez tuiteó: «No olvidemos que cuando la libertad de expresión está involucrada, Francia no puede retroceder ni desarmarse frente al oscurantismo’’.

Mientras tanto Charlie Hebdo lucha por su superviviencia. Según dijo el caricaturista Riss, director de Charlie Hebdo, en la edición más reciente de la revista, por el constante flujo de amenazas que reciben, las medidas de seguridad en la publicación tienen un costo anual de entre uno y 1,5 millones de euros. Además, el semanario asumió del Estado el costo de las escoltas policiales asignadas a los miembros de la redacción. La libertad de expresión está a punto de convertirse en un “bien de lujo del que en el futuro solo podrán gozar medios pudientes”, afirmó.

Fuente: SM – Página 12

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