Inicio / Provinciales / El 55% de las empleadas municipales son mujeres

El 55% de las empleadas municipales son mujeres

Además, son las más formadas: la mitad posee título universitario o superior.

En un marco de creciente compromiso con la igualdad de género, la Municipalidad de Rosario presentó un Protocolo de Actuación en Violencia de Género en el ámbito laboral municipal, según el Decreto 1824/18, cuyo objetivo es aportar a la generación de ámbitos de trabajo seguro y de respeto entre todes, promoviendo espacios equitativos y libres de todo tipo de discriminación.

En ese marco, la propia intendenta relevó la participación femenina en el total de su personal. El análisis, realizado sobre datos recabados durante el mes de mayo de 2018, arrojó que de un total de casi 12.000 trabajadores y trabajadoras municipales, el 55% son mujeres.

“Desde la creación del Instituto Municipal de la Mujer hasta hoy demostramos nuestro compromiso constante con la políticas de género, las cuales lógicamente también se van adaptando a los tiempos que corren. Poder mostrar que en nuestra Municipalidad avanzamos cada vez con mayor fuerza hacia la igualdad de oportunidades entre varones y mujeres nos llena de orgullo”, destacó la intendenta Mónica Fein.

“Tenemos en claro que todavía faltan muchos derechos por conquistar, que aún quedan un montón de debates que dar, es por eso que queremos discutir como seguimos avanzando en este tipo de políticas. Presentamos el Protocolo de actuación para casos de violencia de género para dejar de naturalizar prácticas que atentan contra la salud de la mujer y los buenos ambitos laborales, porque entendemos que desde el Estado debemos dar el ejemplo”, concluyó diciendo la mandataria.

El relevamiento señala además que se nota un incremento en la contratación de mujeres en la Municipalidad constante en los últimos años: los segmentos de antigüedad con mayor participación de mujeres son el de menos de cinco años de trabajo (27% del personal femenino, 60% del total en esta fracción) y el de entre cinco y diez (26% del femenino, 59% del total). Mientras que apenas el 4% trabaja en el municipio hace más de 30 años y el 7% hace más de 25.

Esto quiere decir, por un lado, que más de la mitad de las actuales empleadas ingresaron al municipio hace menos de diez años. A su vez, este desglose por antigüedad permite afirmar que el número de empleadas mujeres fue escalando de forma sostenida y creciente a lo largo de las últimas tres décadas, siendo la última la mayor.

Otro resultado a destacar es que las trabajadoras municipales están más formadas que sus pares varones. Del total del personal que posee estudios universitarios (o superiores) en el municipio, el 68% son mujeres. Mientras que de quienes poseen título de bachiller universitario, las mujeres representan el 58% y el 66% en el caso de terciarios. A su vez, el 46 % de los títulos secundarios corresponden a mujeres y solo el 31% a quienes tienen primario completo.

Poniendo la lupa sobre las categorías que poseen las mujeres del municipio, la balanza se encuentra equilibrada ya que el personal femenino representa alrededor de un 50% en todos los recortes jerárquicos, sin contar el gabinete.

Una vez más, se da un diferencial positivo en la categoría 1 de Salud, exclusiva para profesionales del área, donde las mujeres ocupan el 68% del total. De todas maneras, la mayoría de las trabajadoras municipales (45%) ostenta categoría de 16 a 18, la cual implica cierto nivel de profesionalización o de formación educativa.

Al momento de desagregar por dependencias, se encontró que la secretarías de Turismo y la de Salud son la que poseen un mayor porcentaje de empleadas mujeres, ostentando 70 y un 68 por ciento respectivamente. En este sentido, es importante destacar que el personal de Salud representa a su vez casi la mitad del total del personal municipal, lo cual vuelve mucho más contundente la participación femenina en esta área de relevancia fundamental para la identidad política de la gestión.

De forma subsiguiente, otras cuatro dependencias tienen un porcentaje remarcable de trabajadoras mujeres, mayor al 60%: la Secretaría de Desarrollo Social (66%), Intendencia (64%), el ILAR (64%) y la Secretaría de Planeamiento (62%). Por su parte, las secretarías de Hacienda y Economía, Producción y Empleo, Cultura y Educación, y Economía Social, demuestran (en orden decreciente) una participación femenina mayor al 50% (y nunca menor al 53%).

Las áreas con un cupo mayor al 40% son: la Secretaría de Transporte y Movilidad (49%), la Secretaría de Gobierno (48%), el Servicio Público de la Vivienda (46%) y la Secretaría General (44%). Finalmente, las tres dependencias con menor participación femenina son las Secretaría de Control y Convivencia (33%), la de Ambiente y Espacio Público (28%) y la de Obras Públicas (18%).

Te puede interesar...

Ballerini: “Se está avanzado en una agenda contraria a la vida”

El Licenciado y Profesor de Nivel Medio y Superior en Teología (SITB) y Magister en Ética Biomédica (UCA), Gabriel Ballerini visitó la ciudad de Reconquista y realizó una disertación ante una multitud. Recorriendo el país, con la ciudad de Reconquista en agenda, Ballerini disertó sobre el valor de la vida y de la familia, “que como argentinos queremos ver plasmado sobre todo en nuestro país”, dijo a este medio. “Vemos con preocupación cómo se está avanzando con una agenda que es contraria a la vida, que es contraria a la familia, que es contraria a los valores que nos han caracterizado como sociedad desde nuestra fundación como país. Estamos teniendo este tipo de charlas para abrir los ojos frente a lo que ahora vemos, una tendencia y una promoción por parte del gobierno en la ideología de género que es todo una cosmovisión que atenta contra el buen vivir de los argentinos”, señaló Ballerini. P: – ¿Preocupa esta situación? G.B.: Preocupa enormemente. Ante todo este tema que se manifiesta con el tema ideológico en género, quiero marcar la diferencia: una cosa es tener un país inclusivo, democrático, no discriminatorio, abierto a todos, por supuesto que cada uno elija vivir el estilo de vida que quiera en cuanto a su intimidad, su sexualidad, su autopercepción, es decir, todo lo que está en juego. Ahora, cuando el Estado empieza a sancionar leyes que son punitivas como el caso del médico (Rodríguez Lastra) que quiso cumplir con su deber como médico, estudio para salvar al vida, y resulta que hay un Estado que lo está imputando, vamos a ver si la justicia sanciona este caso. Vemos con preocupación cómo hay un Estado que está defendiendo los derechos de cierto sector de los ciudadanos, pero de alguna manera avasallando, vulnerando los derechos de otro sector de la ciudadanía. Eso hace que haya colisión legal y es un problema. La verdada que en nuestro país debemos aprender a vivir en democracia, a respetar al otro, tolerarnos, y defender los derechos de cada sector. P: Gabriel, ¿podés fundamentar el Si a la Vida? G.B.: Es fundamental para una Estado que se llama democrático, para un Estado que quiere realmente dar lo mejor a sus ciudadanos. Un país que no respeta la vida, es un país que no tiene esperanza, que no tiene futuro. El derecho y el respeto a la vida es el primer derecho humano fundamental por excelencia. Desde el punto de vista biológico hay vida humana desde la concepción, desde le punto de vista legal es un derecho humano. Desde cualquier ángulo que uno quiera analizarlo, el derecho a la vida es fundamental para cualquier país de bien. P: En medio de este debate entre “celestes” y Verdes” se nota una grieta muy amplia y mucha violencia. ¿Cual e tu percepción? G.B.: La principal grieta es tener un país con un sector de la sociedad que respeta leyes y quiere vivir en armonía con el resto, y otro que no respeta nada. La marcha del encuentro nacional de mujeres, que no se si llamarlo de esa manera, porque fue una horda de vandalismo qu destrozó a la ciudad de Trelew, rompieron casas, edificios, 50 mujeres entraron a un restaurante, almorzaron, se levantaron y se fueron sin pagar; avasallaron lugares públicos. Vivir en democracia no que cada uno haga lo que quiera, tiene que haber orden, tiene que haber un respeto por el otro. cómo argentinos tenemos que ver qué país queremos construir, es decir, hacia qué tipo de sociedad queremos avanzar.