Inicio / Nacionales / La poesía de Tamara Tenenbaum: herencia sin corsé

La poesía de Tamara Tenenbaum: herencia sin corsé

Por Gabriela Bejerman

Tamara Tenenbaum es colaboradora de Infobae Cultura

Tamara Tenembaum acaba de publicar Reconocimiento de terreno, por Pánico el pánico. Yo debería conocerla como periodista pero para mí es una de las editoras de Rosa Iceberg. Una chica menudita que habla mucho y rápido y sabe pensar bien en los demás. Cuando se enfrenta consigo misma elige el género lírico, entra en él por primera vez para decir lo que no tiene otra forma de ser dicho, para desnudarse frente al espejo: nosotros, ella misma. "En esa época/ en que me marcaba tan fácil/ en que todo me raspaba/ yo quería un cuerpo muerto/ puro/ sin olor (…) ahora lo que quiero/ es una piel bien finita/ un cuerpo donde la carne/ y la sangre/ estén muy cerca/ del mundo."

¿Qué es un defecto? Nuestra imposibilidad, nuestro escondido dolor, nuestro límite, nuestra ira guardada. Todo eso que nos mueve. Con el dolor del ideal esculpimos nuestra ofrenda al mundo, así esperamos ser bienvenidos y abrazados como sólo alguien que nos ama puede hacerlo. Que en el mundo haya lugar para nuestras palabras íntimas y verdaderas, eso es un milagro. "Lo único que es real/ y no se pudre/ es la miel." Debe ser poesía.

Este libro es una autobiografía en versos, versos cortados con una tijera gastada, desafilada, oxidada, cortados cortito antes de que puedan respirar hondo. Porque la caja torácica de Tamara Tenembaum no tiene todo el lugar de necesita. Su adolescencia fue una cárcel diagnosticada. Escoliosis y a esconderse en el pudor. "Me dieron un corsé de plástico./ Ese fue mi Bat-Mitzvá./ Así me hice mujer/ ante los ojos de Dios."

“Reconocimiento de terreno” es el primer libro de Tamara Tenenbaum

La columna no sigue derecho como debería, tuerce su camino y eso pesa. Ella no se convirtió en una judía como sus compañeras del colegio, no se casó ni empezó a engendrar un hijo tras otro, no cumplió el designio de su herencia. Torció su destino por elección, como si hubiera torcido su columna a propósito, o como si la desgracia de haber perdido a su padre en el atentado a la AMIA siendo niña no la hubiera dejado vivir derecha.

Aquí está también la historia de cualquier judía no tan judía, porque no se puso peluca, porque es hija del matrimonio mixto, de vientre goi; aunque cualquiera de éstas es judía porque heredó la ambición, el amor por lo sublime, además de las ollas, el ajuar y las copas de boda de una gran abuela.

Escribir con el cuerpo… hace tiempo que le busco la vuelta pero sólo veo el paredón, el muro de los lamentos que divide cuerpo y palabra. Si doy un taller de perfo, vienen bailarines que nunca leyeron, o gente de Letras que no quiere levantarse de la silla. Pero es así, no podemos desdeñarlo. Lloramos sobre el muro con las lágrimas de nuestros huesos, nuestras rodillas, nuestras manos y nuestra piel, lo besamos dejando marcadas palabras irreverentes, llenas de deseo.

Tamara escribió este libro con el cuerpo. Un poco torcido, muy decidido. Con el cuerpo que sobrevivió a la desgracia para vivir, para purgar el peso del dolor en poesía explícita, porque ¿de qué otra forma decirlo? Qué bronca que haya palabra fáciles para decir algo tan difícil.

"Eso necesitamos que nos digan./ Que las cosas que se murieron/ pueden volver a brotar/ como las patitas de las iguanas/ que se las cortan y les crece otra." Pobre Tamara, diría una abuela. Pero este libro alza su voz sólida, directa, sensible, doméstica, inquisitiva, ávida, judía, para decir: no soy pobrecita. Soy yo, la que puede decir y decirse. La que elige qué va a heredar. "Tiremos/ todas nuestras cosas/ como se hacía con las brujas/ y quedémonos solo/ con las que vuelen."

Una vez, en un casamiento, sentada al costado para disimular la escoliosis, la madre le dijo que fuera a bailar porque "bailar con la novia y hacerla feliz es una mitzvá", una buena acción. Y eso es este libro, una acción generosa. Escribir así de la vida nos deja temblando a la vez que dispuestos a salir a bailar para ser y hacer felices. Nos hace seguir creyendo que el límite es sólo el punto de partida.

>>> Registrate gratis en Grandes Libros y participá en la red social de lectores más grande de América Latina.

Te puede interesar...

Lanzan plan para reforzar el control de los inmigrantes

La novedad será acompañada por un sistema para regularizar su situación a través de la radicación. El objetivo será blanquearlos o expulsarlos del país si no lo hacen o si tienen antecedentes penales. Desde que asumió en diciembre de 2015, el Gobierno radicó a 530.000 extranjeros, expulsó a 1200 por delitos y otras causas y hay 600 procesos en marcha. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio , le presentó el programa a Macri, quien ordenó extenderlo a todas las fuerzas de seguridad. El director nacional de Migraciones, Horacio García, busca que los inmigrantes tributen por los servicios y los derechos que les da el Estado. “Peleamos contra la irregularidad migratoria, no contra los inmigrantes irregulares. Es necesario blanquearlos como condición para que accedan a los servicios y derechos que otorga el país”, explicó Totó García. En caso de que no accedan a regularizarse dentro de los 30 días de ser detectados como ilegales, o en caso de registrar antecedentes penales en su país o en la Argentina, comenzará el proceso de expulsión, que se redujo de cuatro años a cuatro meses, tras el decreto 70/2017. Según las cifras de Migraciones, en lo que va de 2018 los venezolanos lideraron las radicaciones, incluso por encima de los bolivianos y paraguayos, que encabezan el índice del flujo migratorio históricamente. Desde enero se radicaron 25.445 venezolanos (25,04%), 24.429 paraguayos (24,04%), 18.827 bolivianos (19,5%), 8889 peruanos (8,75%), 8063 colombianos (7,94%) y 14.951 de otros países (14,71%). Total: 100.604 radicaciones. El primer paso del plan de control de inmigrantes ilegales consistirá en lanzar en septiembre una aplicación para teléfonos celulares de agentes de salud, seguridad, policías, gendarmes y policías provinciales, entre otros. El dispositivo permitirá conocer la situación migratoria de cualquier extranjero: si tiene residencia permanente, temporaria, visa de turista o si no está regular. También detectará si no tiene registro de ingreso en la frontera por algún paso fronterizo. En una demostración que hizo García en los últimos días, puso el nombre del asesor presidencial ecuatoriano Jaime Duran Barba y la aplicación arrojó como resultado: “residencia temporaria”. Según los funcionarios migratorios, si se identifica a un extranjero con ingreso ilegal circulando cerca de un paso fronterizo, en flagrancia, se lo podría expulsar del país hasta que haga su ingreso legal. En caso de ser residentes ilegales se les dará un plazo de 30 días para radicarse. Suelen encontrarse casos en hospitales, donde se atienden: los médicos los podrían detectar con la aplicación de su celular. En la aplicación se ingresará el nombre, la nacionalidad y fecha de nacimiento del extranjero, y se accederá a su situación migratoria, últimos tres ingresos y salidas del país, y los antecedentes. “Si usan un hospital público o servicios, deben tributar al Estado”, señaló García. Para radicarse, Migraciones lanzará en septiembre otro sistema de regularización a distancia, por internet, que reemplazará el trámite de largas colas y burocracia estatal. En el sitio web de Migraciones, el interesado iniciará el trámite en el link de Radex (Radicación a Distancia de Extranjeros). Deberá ingresar datos biográficos, fotos de sus certificados de residencia y antecedentes penales del país de origen y pagar la tasa: $3000 para ciudadanos del Mercosur y $6000 para los extra- Mercosur. El proceso terminará en la sede de Migraciones correspondiente a su domicilio para las huellas dactilares y la foto, tras lo cual se le enviará el DNI a su casa. El trámite completo debería tardar, si es normal, una semana. “En los últimos 15 años ingresaron muchos extranjeros que recibieron asistencia del Estado, en salud o educación, sin pagar impuestos. Todos deben ser regulares, con derechos y con obligaciones”, dijo una fuente oficial. “No puede ser que no se tribute. Hoy no se siente como una necesidad la regularización. Los derechos y los beneficios del Estado deben tener el mismo estatus para argentinos y para extranjeros”, agregó el funcionario. En la regularización, Migraciones preguntará la actividad profesional de origen para vincularla con la demanda de trabajo en la Argentina. En Río Negro, el organismo descubrió una demanda de 43 médicos. “Entonces, van a ir médicos venezolanos. Pero también los argentinos se enteraron y también irán”, dijo un funcionario oficial. En los próximos días, el Centro Argentino de Ingenieros hará un relevamiento para 6700 ingenieros venezolanos recién ingresados, que podrán insertarse en el mercado local. El 93% de ellos no tiene problemas en ir al interior. El 80% de los 530.000 inmigrantes radicados desde 2015 viven en la ciudad de Buenos Aires y en el primer cordón del conurbano. Venezolanos, a la cabeza del flujo migratorio En 2018: Ingresaron al país 25.445 venezolanos (25,04%), 24.429 paraguayos (24,04%), 18.827 bolivianos (19,5%), 8889 peruanos (8,75%), 8063 colombianos (7,94%) y 14.951 de otras naciones (14,71%) Tasa migratoria Pagarán $3000 los ciudadanos del Mercosur y 6000 los “extra-Mercosur”. Los venezolanos son considerados del Mercosur, pese a la sanción al país.