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Peña se le animó a doce mujeres

Después de hablar ante un importante auditorio en el almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP), Marcos Peña apenas probó el lomo que le sirvieron. Saludó a los caballeros de su mesa, a algunos más que se le acercaron, y se pasó a la de al lado, una mesa exclusiva de mujeres.

Tal vez el jefe de Gabinete se haya arrepentido, aunque no lo pareció. Las mujeres le hicieron casi más preguntas que todas las que respondió durante su charla-conferencia.

Las doce fueron la embajadora de Italia en Argentina, Teresa Castaldo; la presidenta de la Comisión de Comunicaciones del CICyP, Fabiana Ricagno; las periodistas Mariel Fitzpatrik, Deborah Plager y Mónica Gutiérrez; la empresaria Graciela Adan, Karina Colloca, Carla Piccolomini (directora de Relaciones Institucionales de RTA), Viviana Zocco (fundadora y CEO de Grupo VI-DA y Chapter Leader de UPWARD Argentina), Schobinger Verena, Graciela Gold y María Cherñajobsky.

Ante la presencia de Peña, algunas otras damas se sumaron a la breve charla. Aun entre todas juntas no pudieron sacarle grandes titulares porque el jefe de gabinete se mantuvo bastante prudente y negó diferencias entre el Ejecutivo y la Armada; pidió separar los cambios que vendrán en la fuerza por los ascensos de fin de año de la tragedia del ARA San Juan y negó problemas con Elisa Carrió. Eso sí, dijo que habrá reforma laboral y previsional tal como quiere el Gobierno y que suben las tarifas pero no los precios.

De pronto apareció detrás de Peña el ministro de la Producción, Francisco Cabrera, que lo palmeó y lo saludó efusivamente. Las damas le pidieron que se quede pero el se rió y se fue rápidamente. El saludo de Cabrera ayudó a Peña a avisar: "Me tengo que ir". Igual respondió un par de preguntas más y entonces sí se pudo retirar.

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